Sábado por la tarde, no hay planes para salir pero siendo sincera tampoco me sorprende ya que la única amiga con la que puedo salir por ahí piensa más en manifestaciones, pillarse una buena borrachera por la noche y a uno para que le acompañe en la cama, sí.
Y no son celos en absoluto simplemente es que aquí aun no he encontrado mi lugar ¡y eso que llevo viviendo aquí dieciocho años!
Así que me hallo en casa, en mi cama para ser más exactos. La persiana está medio abierta y se entrevé la luz de 'la hora azul' que ilumina el parqué y parte del escritorio. Transmite una sensación bastante depresiva que sorprendente mente hace conjunto con mi vida. Para más inri suena un poco de shoegaze que acaba por deprimir aun más el ambiente.
¿Pero a caso hago algo para cambiar este estatus de depresión? No. Podría poner ABBA y hacer el pardillo por la habitación cantando Waterloo. En serio no. La sugestión puede ser una droga muy adictiva y sin querer me encuentro sugestionada por cinco acordes distorsionados, una leve luz y recuerdos deprimentes, y por raro, estúpido y masoca que parezca: me gusta.
Un soplo en la nuca,
EME.·Sesión aleatoria de The Jesus and Mary Chain.
No hay comentarios:
Publicar un comentario